Formación básica sobre deuda

De Wiki de toma la plaza
Share/Save/Bookmark
Saltar a: navegación, buscar

Esta página recoge los contenidos para un taller de formación básico sobre deuda. Si tienes algo que aportar edita la página y añádelo.

¿Cómo funciona el sistema capitalista?

El sistema económico capitalista funciona bajo las máximas de conseguir el mayor beneficio en el menor tiempo posible y la acumulación de este beneficio o capital. Esto requiere un crecimiento continuo de la riqueza acumulada. Sin embargo, tal y como plantea la economía ecológica, es imposible mantener un crecimiento ilimitado, en términos económicos, en un planeta o ecosistema con recursos finitos como el nuestro.

Un crecimiento insostenible basado en el endeudamiento

En esta última fase del sistema capitalista, el capitalismo financiero, ese crecimiento continuo está basado en una cadena de endeudamiento que es la que ha provocado la actual crisis de la deuda. En esta cadena de endeudamiento interviene sobre todo el sistema financiero, pero que también tiene repercusiones sobre la economía productiva. Para entender cómo se produce ese crecimiento y las consecuencias que tiene sobre la base física de la economía, podemos estudiar un caso real de un préstamo del Banco Santander.

Ejemplo de cadena de endeudamiento en la que se basa el crecimiento económico del sistema capitalista

Las consecuencias son evidentes: Sobreendeudamiento, aumento del precio de la vivienda, incremento de las áreas de explotación petrolera, deforestación, más contaminación, reducción de salarios, etc.

Economía Productiva vs Economía financiera

En los últimos años, la economía financiera especulativa ha crecido a un ritmo exponencial, hasta el punto de que se estima que de todo el dinero que circula en el sistema, sólo un 1% sería real, es decir, papel moneda, el 11% sería dinero bancario (depósitos, tarjetas, etc.) y el 82% restante sería dinero financiero, simples anotaciones en un ordenador.

Economia productiva vs economia financiera.png

(Incluir comparativa con los años 80)

Los principales factores que han propiciado este crecimiento irracional de la economía financiera han sido la desvinculación del dinero a un bien tangible como el oro (patrón oro), la liberalización y desregulación de los mercados de capitales, las nuevas tecnologías (internet) que han permitido el desarrollo de complejos productos financieros y la impunidad de los paraísos fiscales.

Todo dinero es deuda, pero su valor no está fijado a ningún bien material, sino que depende de la confianza depositada en él, es decir, en las garantías que se tengan de recibir alguna contraprestación por él.

¿Qué es la deuda?

En general, una deuda es una obligación contraída por una persona o entidad (deudor) con otra persona o entidad (acreedor) como resultado de un préstamo o de un daño causado.

En este texto nos referimos a la deudas de los estados, incluyendo ciudadanos, administración, bancos y empresas.

Deuda Financiera

Son las obligaciones de carácter monetario, contraídas principalmente mediante préstamos de dinero.

Cuando se refiere a un Estado, suele expresarse en comparación con el Producto Interior Bruto (PIB), ya que lo importante no es su montante absoluto, sino su valor relativo con respecto a la riqueza que genera el Estado. Por ejemplo, la deuda total del Estado español a finales del 2011 era aproximadamente de 4.250.000 Millones de € lo que supuso alrededor el 400% del PIB de ese año, es decir, el pago completo de la deuda requeriría toda la riqueza que se genere en el Estado español durante los próximos cuatro años.

De acuerdo a la naturaleza del deudor puede ser:

  • Privada: Es la deuda contraída por las personas o entidades privadas del estado:
    • Deuda de las empresas financieras (1.350.000 Millones de € 128% del PIB en el caso español)
    • Deuda de las empresas no financieras (1.300.000 Millones de € 124% del PIB en el caso español)
    • Deuda de las familias o particulares (algo menos de 1.000.000 Millones de € 84% del PIB en el caso español)
  • Pública: Es la deuda contraída por las administraciones públicas del estado (700.000 Millones de € 64% del PIB en el caso español).
    • Deuda de ayuntamientos
    • Deuda de comunidades autónomas
    • Deuda de administraciones públicas de ámbito estatal

De acuerdo a ámbito geográfico del acreedor puede ser:

  • Deuda Interna: Es la deuda contraída con personas o entidades del propio estado, es decir, los acreedores son nacionales (230% del PIB en el caso español).
  • Deuda Externa: Es la deuda contraída con personas o entidades de fuera del estado, es decir, los acreedores son extranjeros (170% del PIB en el caso español):
    • Bilateral (el acreedor es otro estado)
    • Multilateral (el acreedor es alguna institución formada por varios estados como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o los Bancos de Desarrollo)
    • Privada (el acreedor es un agente o entidad extranjera privada)

Conviene enfatizar las diferencias entre la deuda pública y el resto de deudas privadas, ya que, cuando un particular recibe un préstamo obtiene el dinero directamente y decide soberanamente qué hacer con él, es informado de las condiciones del préstamo ya que tiene que firmar el contrato del préstamo y en caso de no poder hacer frente al pago de la deuda puede declararse insolvente (en el caso de las empresas se hace un concurso de acreedores). Sin embargo, cuando un estado se endeuda en nombre de todo/as, los ciudadano/as no reciben directamente el dinero y muchas veces no deciden en qué invertirlo, no suelen conocer las condiciones del contrato de préstamo y, lo más importante, un estado no puede declararse insolvente, de manera que si no puede hacer frente al pago de la deuda, necesariamente tiene que renegociarla.

Deuda Ecológica

Es la obligación de restitución contraída como consecuencia de la degradación del medio ambiente y la bio-diversidad, de la emisión de residuos, así como del agotamiento, apropiación y control de los recursos naturales, animales y de conocimientos ancestrales.

Englobaría, entre otros aspectos:

  • Destrucción de la biodiversidad y los ecosistemas por su sobreexplotación
  • Deuda del carbono
  • Exportación de residuos
  • Biopiratería

Deuda Social

Es la privación de derechos y condiciones de vida a la que, con especial dureza, se ven sometidos ciertos sectores de la sociedad, normalmente más vulnerables, comparando su situación con la que tendrían en una sociedad justa y equitativa. Es el caso de la población inmigrante, que ve restringida su libertad para viajar, residir y trabajar en los países europeos, mientras se fomenta la libre circulación de bienes y capitales, poniendo a estas personas en riesgo de exclusión social. De la misma manera, las mujeres y hombres que viven en la marginación social o en sus límites, son las primeras que ven empeorar su situación en caso de crisis, condenándolas a condiciones de vida más precarias. También es el caso de las trabajadoras y trabajadores, que han visto como se ha producido una transferencia neta de sus rentas hacia las personas poseedoras del capital. Igual sucede con la población más joven y las generaciones futuras, las cuales van a heredar una sociedad y un mundo, más injusto, inseguro y deteriorado que el que disfrutaron sus antepasados.

Abarcaría, entre otros aspectos:

  • Violaciones de derechos humanos
  • Explotación laboral
  • Desmantelamiento de servicios públicos

Deuda Histórica

Es la deuda contraída fundamentalmente durante el colonialismo con los países y pueblos pertenecientes a las antiguas colonias, por la invasión y conquista de sus territorios, así como por la explotación de sus poblaciones y recursos. En la actualidad, esa deuda continúa acumulándose a través de las acciones de las empresas transnacionales, las políticas comerciales y migratorias y otras instituciones supranacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio.

Incluiría entre otros aspectos:

  • Expolio de recursos naturales
  • Genocidios
  • Esclavitud
  • Exterminio cultural y religioso

Deuda de Género

Es la deuda histórica que se tiene con las mujeres, por su contribución gratuita en el mantenimiento de la vida, gracias a su trabajo doméstico y de cuidados, el cual no ha sido visibilizado ni valorado por la sociedad patriarcal, pero que resulta imprescindible para el funcionamiento de cualquier sistema productivo y financiero.

Englobaría entre otros aspectos:

  • La deuda del patriarcado
  • No reconocimiento del trabajo femenino
  • Violencia de género
  • Desigualdad laboral

Deuda Política

Es la pérdida de la soberanía y del derecho de autodeterminación de los pueblos, dejándolos expuestos a la dominación y explotación de intereses extranjeros y de élites nacionales, que acaban determinando como será el desarrollo económico, político, social y cultural de su territorio. De tal manera que se vulnera el derecho del pueblo a participar, de manera democrática, en el diseño de la sociedad de la que forma parte.


¿Cómo se endeuda un país?

Déficit fiscal

La diferencia en entre los ingresos y los gastos de las administraciones públicas se conoce como balance fiscal. El déficit fiscal se produce cuando el balance fiscal es negativo, es decir, cuando hay más gastos que ingresos.

Cuando un estado tiene un déficit fiscal tiene varias opciones para corregirlo:

  • Reducir los gastos (que es lo que están haciendo ahora en España y otros estados de la Periferia europea mediante los recortes).
  • Aumentar los ingresos, normalmente a través de impuestos (en España están incrementando impuestos indirectos como el IVA y sin embargo no están aumentando el gravamen a los más ricos y las grandes empresas mediante impuestos directos).
  • Pedir dinero prestado, normalmente mediante la emisión de títulos de deuda pública.

Mercados financieros

Cuando un Estado opta por pedir dinero prestado suele hacerlo mediante la emisión de títulos de deuda pública que pueden ser de distintos tipos (ver [[1]]):

  • Letras del Tesoro: Es deuda a corto plazo que se emite con un vencimiento inferior a un año y suele utilizarse para cubrir necesidades puntuales de tesorería del Estado.
  • Bonos del Estado: Es deuda a medio plazo que se suele utilizar para conseguir fondos para la financiación de gastos ordinarios.
  • Obligaciones del Estado: Es deuda a largo plazo que se suele utilizar para financiar gastos extraordinarios y de larga rentabilidad. Pueden tener una duración muy variada e incluso puede ser de duración ilimitada, dando lugar a la deuda perpetua en la que no existe vencimiento de la misma y por tanto nunca es reembolsado el principal por el Estado, sino que se pagan de manera perpetua los intereses pactados en su emisión. Cuando el Estado desea amortizar esta deuda deberá acudir al mercado donde se vendió y deberá comprarla al precio al que esté vigente en ese momento.

Los títulos de deuda tienen un tipo de interés que determina el porcentaje extra sobre el valor inicial del título que tendrá que pagar el Estado a su portador al vencimiento del mismo. Normalmente el tipo de interés se fija en función del periodo de amortización (a mayor periodo más interés) y en función de la confianza en la capacidad del Estado para reembolsar el valor del título a su vencimiento (a mayor confianza menor interés).

La venta de estos títulos de deuda, sobre todo los bonos y las obligaciones suelen realizarse en los mercados financieros que son espacios donde distintos agentes financieros intercambian activos financieros. En estos mercados, los tipos de interés se suelen fijar mediante subasta pública.

Agencias de calificación

Como el tipo de interés de los títulos de deuda se fija mediante subasta, los inversores o compradores de los títulos exigirán mayores tasas de interés cuanto menor sea su confianza en la capacidad del Estado para devolver el valor del título a su vencimiento. En esta confianza influye, sobre todo, la valoración que hacen del Estado las agencias de calificación de riesgo, que son empresas privadas dedicadas a valorar el riesgo de impago de los Estados (aunque también lo hacen con comunidades autónomas o incluso grandes empresas).

En principio, estas agencias estudian distintos aspectos socioeconómicos del Estado y en función de ellos establecen una calificación que suele ir de AAA (máxima confianza y mínimo riesgo) a C (mínima confianza y máximo riesgo). En función de la calificación otorgada los inversores exigen mayor o menor tasa de interés en la compra de títulos de deuda, lo que se traduce en una mayor o menor prima de riesgo, que es el sobreprecio que paga un Estado para financiarse en los mercados en comparación con otros Estados. De esta forma cuanto mayor es el riesgo país, más alta será su prima de riesgo y más alto será el tipo de interés de su deuda. En la Unión Europea la prima de riesgo se calcula con respecto a Alemania porque se supone que su deuda pública es la que menor riesgo de impago tiene. Así, por ejemplo, si la rentabilidad de los bonos españoles a diez años es del 6,10%, y la de los bonos alemanes del 2,50%, la diferencia es del 3,60%, es decir, de 360 puntos básicos, que sería la prima de riesgo española.

El problema con las agencias de calificación es que aunque en teoría son independientes, en la práctica no es así ya que son empresas que no sólo califican sino que también compran deuda de los Estados, y por tanto, su valoraciones no son objetivas, sino que están guiadas por un interés especulador. De hecho, hay Estados y empresas que pagan a estas empresas para que las valoren. Como consecuencia, la calificación de riesgo que emiten estas agencias no suele reflejar la verdadera solvencia del Estado y prueba de ello es que el día antes de la caída del banco de inversiones Lehman Brothers en Estados Unidos, lo que desató la crisis de las hipotecas basura, la calificación que le habían otorgado estas agencias era la máxima AAA.

Existen multitud de agencias de calificación, pero las más importantes, las que más influyen sobre los inversores, son Standard & Poor's, Moody's y Fitch, las dos primeras en Estados Unidos y la última en el Reino Unido.

Refinanciación de la deuda

A menudo, cuando el volumen de endeudamiento de un estado es excesivo y se produce una crisis económica como la actual que no permite generar los recursos monetarios necesarios para su pago, el estado no puede hacer frente a sus obligaciones de pago de la deuda y entra en suspensión de pagos (default). Sin embargo, esta situación no se suele contemplar (ya vimos que jurídicamente un estado no puede declararse insolvente), por lo que el estado es obligado a refinanciar su deuda mediante nuevos préstamos. Estos nuevos préstamos se consideran de alto riesgo y, por tanto, suelen llevar un tipo de interés mucho mayor, lo que en muchas ocasiones, permite salvar la situación momentánea de impago, pero agrava el problema a largo plazo.

Rescates financieros

Cuando el riesgo de impago es tan alto que el estado no puede adquirir nuevos préstamos debido a la desconfianza de los inversores (como ha ocurrido con Grecia) el estado debe ser rescatado por organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) (o el Banco Central Europeo en el caso de Grecia).

Pero estos rescates llevan aparejados diversos paquetes de reformas socioeconómicas que el estado debe acometer para acceder a los fondos del rescate.

Las medidas contempladas en estos paquetes de ajuste se derivan del famoso Consenso de Washington que recoge el decálogo de medidas neoliberales para el buen funcionamiento de una economía:

  1. Disciplina presupuestaria (los presupuestos públicos no pueden tener déficit)
  2. Reordenamiento de las prioridades del gasto público (el gasto público debe concentrarse donde sea más rentable)
  3. Reforma Impositiva (ampliar las bases de los impuestos y reducir los más altos)
  4. Liberalización de los tipos de interés
  5. Adopción de un tipo de cambio de la moneda competitivo
  6. Liberalización del comercio internacional (disminución de barreras aduaneras)
  7. Eliminación de las barreras a las inversiones extranjeras directas
  8. Privatización (venta de las empresas públicas y de los monopolios estatales)
  9. Desregulación de los mercados
  10. Protección de la propiedad privada

Los Planes de Ajuste Estructural que estrangularon a los Estados de la periferia en la década de los 80 y 90, y los recortes que sufrimos ahora en Europa, son la aplicación práctica de estas recetas.

La deuda como problema global

Aunque la deuda ha cobrado actualidad en los Estados centrales a raíz de la crisis, pero no debemos olvidar que los Estados de la periferia del sistema la han venido sufriendo durante bastantes décadas, con consecuencias trágicas para sus poblaciones.

Endeudamiento de la periferia

Aunque la historia del endeudamiento viene de lejos, los Estados de la periferia empezaron a endeudarse de manera preocupante en la década de los 70. En aquella época había un excedente de capital en los bancos de EEUU que venía del superávit de la balanza comercial y de la venta de petróleo en los países árabes (petrodólares). Al mismo tiempo, muchos países de la periferia acababan de salir del periodo colonial y necesitaban inversiones para financiar sus desarrollo. Así que todo ese capital excedente se canalizó hacia la periferia en forma de préstamos. Como los tipos de interés eran bajos los gobiernos de la periferia mordieron el anzuelo de la deuda pensando que podrían devolverla fácilmente mediante la exportación de sus materias primas.

Pero en 1979 la Reserva Federal de EEUU decide cambiar la política monetaria y aumenta repentinamente lo tipos de interés de manera unilateral. Al mismo tiempo se produce un descenso generalizado de los precios de las materias primas, y como consecuencia muchos estados no pueden hacer frente al pago de la deuda adquirida. En 1980 Méjico reconoce que no puede pagar su deuda y salta la primera crisis de la deuda. Muchos estados se verán obligados a renegociar su deuda y a pedir nuevos créditos para hacer frente al pago de los intereses, incrementando aún más su deuda externa.

Planes de ajuste estructural

En esta situación cobra especial protagonismo el Fondo Monetario Internacional (FMI) que acude al rescate de los estados más endeudados con nuevos préstamos. Sin embargo, para poder acceder a ellos, los estados se verán obligados a aplicar toda una serie de medidas económicas conocidas como Planes de Ajuste Estructural, cuyo principal objetivo será sanear la economía y liberar recursos monetarios para hacer frente al pago de la deuda.

Así, siguiendo estas recetas neoliberales, los estados que pidieron ayuda al FMI se vieron obligados a recortar su gasto público (reducción del número de funcionarios, de los salarios, de las pensiones, de la inversión en sanidad y educación), lo que provocó un aumento de la pobreza y del desempelo; a eliminar las tasas arancelarias, lo que supuso una pérdida de competitividad para las empresas nacionales; a devaluar la moneda, lo que supuso un aumento de las exportaciones, pero también la deuda que seguía contándose en dólares; a abrirse a la entrada de capital y empresas extranjeras, lo que desmanteló todo el tejido industrial local; a privatizar los servicios públicos, lo que produjo una aumento de los costes de los servicios básicos y una pérdida de calidad en los mismos; a aumentar los impuestos indirectos, lo que aumentó la desigualdad entre ricos y pobres; y a producir más materias primas para la exportación, lo que supuso una sobreexplotación de sus recursos naturales, la degradación de sus ecosistemas y en muchos casos la pérdida de su soberanía alimentaria.

La aplicación de estos planes de ajuste estructural durante varias décadas supuso una sangría para las economías de la periferia que vieron secuestradas sus posibilidades de desarrollo. Pero además, estas medidas tampoco sirvieron para que estos estados saldasen sus deudas, sino que estas siguieron creciendo indefinidamente porque los recursos liberados apenas daban para ir pagando los intereses abusivos.

La deuda de la Periferia es inmoral, ilegítima y además ya está pagada

Se puede afirmar que la deuda externa de los estados de la periferia es inmoral, porque su pago impide la satisfacción de las necesidades básicas de sus poblaciones. Así, por ejemplo, en la mayoría de estos estados el gasto sanitario es menor que el servicio a la deuda.

Comparativa del servicio a la deuda externa frente al gasto sanitario en varios estados de la periferia.

Por eso no es exagerado decir que para los pueblos de la periferia la deuda se paga con vidas.

La deuda como instrumento de dominación

Pero la deuda no es un mero instrumento financiero para el trasvase de recursos monetarios de la periferia hacia el centro. Es sobre todo un instrumento de dominación económico y político del centro sobre la periferia, que sirve para imponer las decisiones que interesan a los poderes del centro sin necesidad de recurrir a métodos más agresivos como la fuerza, tal y como ocurrió en la época colonial.

La deuda (la concesión de créditos, su renegociación o su cancelación) se utiliza muchas veces para obligar a los Estados a abrir sus mercados a la entrada de bienes y servicios del extranjero, a privatizar los servicios públicos que pueden reportar beneficios para las empresas privadas, a permitir la explotación y extracción de recursos naturales por parte de compañías extranjeras, o incluso para favorecer cambios de gobierno o comprar su voto en los organismos internacionales. Un ejemplo paradigmático es el crédito FAD que el Estado español concedió a Turquía, el mayor que ha concedido hasta ahora, justo en los prolegómenos de la guerra de Irak, con el evidente objetivo de que Turquía se alineara del lado de EEUU.

Esto también explica las reticencias del Estado español a cancelar la deuda de los países empobrecidos de la Periferia, cuando la cancelación de dicha deuda, que apenas llega al 1% del PIB, no supondría ningún problema para España.

Como sabiamente dice el provervio chino: "El supremo arte de la guerra consiste en someter al enemigo si luchar"

Por la perversión que supone la deuda como instrumento de dominación, se puede decir que es ilegítima, y por tanto no debe pagarse.

La deuda del Estado español: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Según datos del Banco Central, se estima que la deuda total del Estado español a finales del 2012 era ligeramente mayor de 5 billones de euros (5.043.372.000.000 €) lo que representa aproximadamente el 481% del PIB español.

De esta deuda, las administraciones públicas deberían alrededor de 1.011.802 millones € (20.06% del total), los hogares 909.781 millones de € (18.04%), las empresas 1.906.936 millones € (37.81%) y los bancos 1.214.853 millones € (24.09%). Es decir, que el mayor problema de endeudamiento lo tiene el sector privado con un 80% del total.

En lo que se refiere a la deuda pública, la mayor parte corresponde a la administración central con 715.282 millones de euros (70,69%), seguida de las administraciones autonómicas con 205.491 millones de euros (20,31%), los ayuntamientos con 64.457 millones de euros (6,37%) y finalmente la Seguridad Social con 26.572 millones de euros (2,63%).

En cuanto a los acreedores, como puede apreciarse en el gráfico interactivo de la página [[2]] la mayor parte del dinero se debe a bancos extranjeros, principalmente alemanes y franceses.

Si se observa la evolución de la deuda por sectores desde el año 2000, puede observarse cómo la mayor parte del endeudamiento privado se corresponde con la época de crecimiento económico y del boom inmobiliario, mientras que el endeudamiento público comienza a crecer significativamente desde el año 2008 en que comenzó la crisis.

Si se analiza la variación interanual de la deuda se puede observar cómo el estallido de la crisis en 2007 marca un antes y un después, ya que durante la época de crecimiento económico y de la burbuja inmobiliaria la deuda privada creció a ritmos muy altos mientras que la pública prácticamente se mantuvo o incluso disminuyó en relación al PIB, mientras que a partir del 2007 sucede justo lo contrario. La principal razón es el aumento del déficit de la economía española en la crisis, pero sobre todo las ayudas estatales a la banca que han supuesto el traspaso de deuda privada del sector financiero al sector público.

Reformas fiscales

La burbuja inmobiliaria

El falso superávit

De la crisis económica a la crisis de la deuda

La Unión Europea ante el endeudamiento El MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad)

La deuda de la Periferia Europea

La deuda de Grecia

La deuda de Irlanda

La deuda de Islandia

¿Qué alternativas tenemos?

Recortes

Reforma fiscal

Lucha contra el fraude fiscal

Banca pública

Cambio de modelo de producción y consumo

Auditoría de la deuda

Maletín de formación

Textos

[ http://albertsales.wordpress.com/2012/10/09/el-mede-la-consolidacion-del-golpe-de-estado-financiero-en-la-ue/ Sobre el MEDE]

Presentaciones

Vídeos

Sobre el MEDE

Sitios Web

Eurodad Jubileo Sur

Fuentes oficiales:

MEDE


Fuentes neoliberales: